8 jul 2016

Internet - Rogers vs. Bell

En Ontario da la impresión de que hay muchos proveedores de Internet: Bell, Rogers, Cogeco, Primus, Teksavvy, entre otros. Lo interesante es que a la hora de la verdad la infraestructura pertenece sólo a los 2 grandes: Bell y Rogers. El resto se encuentra encima de sus redes, con sus propios planes pero dependen completamente de ellos.

Cuando llamas a uno de los otros proveedores para una instalación, ellos deben verificar con Bell o Rogers (depende de con quien tienen el contrato) si ellos le dan servicio a la dirección. Además si hay que enviar a un técnico para realizar la instalación, ellos mandan a uno de Bell o Rogers. Y si la red de Bell o Rogers se cae? Se caen el resto de los proveedores que dependen de ellos.

Yo habia escuchado algo asi antes, pero no me habia dado cuenta de lo mucho que es hasta que tratamos de conseguir un proveedor de Internet para la casa nueva. Le preguntamos a Rogers y dijeron que no tenian servicio en nuestra dirección. Le preguntamos a Bell y dijeron que sí, pero es un poco lenta.

Cuando llamamos al resto? Y llamé al menos a 5 o 6 diferentes. Todos dijeron que sí, luego verificaron con Rogers y me llamaron para decirme que no. Uno de ellos estaba con Bell y me dijo que no me iban a dar el servicio porque aunque Bell sí provee Internet en mi zona, es muy lenta, asi que no me podian garantizar el paquete que el proveedor me estaba ofreciendo.

A la hora de la verdad, todos estamos con Bell o Rogers. Por ahora.

6 jul 2016

Parque Provincial Awenda

Hace un par de semanas fuimos a acampar a Awenda National Park. Se encuentra en Georgian Bay y me pareció espectacular. No tengo un campamento favorito pero este es bellisimo. Lo que no me gustó es tener que usar el carro y caminar mucho para poder llegar a la playa.

Estas son algunas de las fotos que tomé de una caminata que hicimos y de una de las playas donde estuvimos por un rato.




4 jul 2016

Hice llorar a mi mamá


El Sábado hice llorar a mi mamá. No la hice llorar de tristeza, la hice llorar de felicidad, o la hice llorar de tristeza y felicidad al mismo tiempo.

Mi mamá llegó el Jueves en la noche. El viernes fue feriado y lo pasamos descansando y disfrutando el clima. El Sábado fue más interesante. Llevamos a mi mamá al supermercado y le dijimos que agarrara todo lo que quisiera, la única condición es que lo teniamos que comer o usar y no se iba a desperdiciar.

Nosotros no compramos las carnes (carne, pollo, pescado, jamón) en el supermercado sino que lo hacemos en un lugar especializado. La comida es más fresca y más barata porque todo es local. Luego del supermercado fuimos allí y le dijimos lo mismo a mi mamá: Escoge lo que quieras.

Lo primero que hizo alli fue ir a la sección de pescado. Agarró salmón ahumado que tanto queria, compramos salmón para cocinar y vió el atun y se enamoró, asi que pedimos 2 piezas de atún. Aqui ya empezó a abrazarme y a estar tan emocionada que no cabia en si misma. De alli fuimos a la carne, el pollo y el jamón y todo fue normal.

Al final de todo eso la vimos viendo las salsas y preguntamos que estaba buscando y dijo salsa Tartara. Josh se la consiguió y mi mamá se alegró y empezó a buscarle el precio "a ver a cuanto sale". Yo se la quité de las manos, se la di a a Josh para que la pusiera en el carrito y le dije a mi mamá "no importa el precio. Tu a mi me enseñaste antes de todo el desastre en Venezuela que a la comida no se le ve el precio, aquí no tienes que hacer eso". Dios, alli se me puso a llorar con esa expresión de una persona que ha tenido sed por mucho tiempo y por fin puede tomar agua. El alivio de estar aqui, la tristeza de Venezuela, la alegria de que podemos darle eso, el respiro para el que se ahoga.

Cuando nos acercamos a pagar, le recordé el trato que habiamos hecho, "aqui ella no paga nada". Le dimos una tarjeta de crédito y efectivo y le dijimos que no usara su dinero. Cuando fuimos a pagar, saca mi tarjeta de crédito, me ve con ojos de perrito regañado y me pregunta "de verdad no me van a dejar pagar nada con mi dinero?" y le dije que no, que ese dinero les costó mucho conseguirlo y el nuestro gracias a Dios era "fácil", nos toca a nosotros ayudarlos. Y alli se me puso a llorar de nuevo mientras pagaba con su nueva tarjeta de crédito de la que no se debe preocupar.

El Sábado hice llorar a mi mamá. Dandole comida y diciendole que no se preocupara por el dinero, ella está aqui para relajarse, comer lo que quiera y descansar. Mi corazón se parte.